Fábula
La liebre y la tortuga
Lee en voz alta: La
En un campo verde vivía una liebre muy rápida que siempre presumía de sus patas veloces.
Cerca de ella caminaba una tortuga tranquila, que avanzaba despacio pero nunca se detenía.
Un día, la liebre se burló de la tortuga y le dijo que jamás podría ganarle en una carrera.
La tortuga no se enojó y respondió con calma que quería intentarlo.
Cuando empezó la carrera, la liebre salió corriendo y pronto dejó a la tortuga muy atrás.
Como se sintió segura de ganar, decidió acostarse bajo un árbol para descansar un momento.
La tortuga siguió caminando paso a paso, sin mirar atrás y sin rendirse.
Cuando la liebre despertó, vio que la tortuga estaba muy cerca de la meta.
Corrió con todas sus fuerzas, pero llegó tarde.
La tortuga cruzó la meta primero y todos aprendieron que la constancia puede vencer a la prisa.
Con paciencia y constancia se pueden lograr grandes metas.
