Lo han llamado la Cuarta Revolución Industrial, una época de cambios tan profundos que modificarán nuestra forma de vivir y relacionarnos. Una era de transformaciones que no tiene precedentes desde hace más de un siglo, y darle forma en beneficio de todos requerirá nuevas maneras de colaboración y gobernanza, responsabilidad colectiva y una narrativa compartida e inclusiva.

Todos esos retos solo serán posibles si la educación funciona correctamente, y la lectura es, dentro de ella, uno de los aspectos más importantes como siempre fue. Hay que recordar que entre los beneficios de la lectura para los niños están la mejora de su capacidad de abstracción e imaginación, la activación de la memoria aportando emociones que asientan los recuerdos y favorecer el aprendizaje, porque aprenden cosas nuevas. Acciones como enfocar la vista, interpretar letras o activar nuestras emociones se consiguen leyendo.

Eso sería más que suficiente, pero la importancia de leer en el contexto educativo va mucho más allá, porque trasciende fronteras y nos prepara para ser personas y ciudadanos.

Este mes de enero de 2017 los ministros de educación de todo el mundo se reunieron en el Foro Mundial de Educación, en Londres, para debatir la futura política educativa. Las cuestiones se exploran en una serie de debates de fondo, intercambios ministeriales y sesiones plenarias que unen a expertos, educadores y responsables políticos que representan a la mayoría de la población mundial.

Uno de los temas principales de la discusión serán los resultados del último Informe PISA, conocido el pasado diciembre, desde la óptica de la Cuarta Revolución Industrial. Dicho informe se lleva a cabo cada tres años y evaluó a estudiantes de 15 años de 70 países de todo el mundo en lectura, matemáticas y ciencias. En cuanto a habilidades lectoras se refiere, España está en la media de la OCDE, pero México, Colombia, Chile y Perú están por debajo, aunque este último está mejorando considerablemente.

Nivel de lectura por países según el informe PISA 2015.

“La nueva sociedad de la información no ayuda a educar en el placer de la lectura. El predominio absoluto de la imagen y el interés por lo inmediato no favorece los requisitos básicos de la actividad lectora: texto escrito, comprensión del significado y de las relaciones, complejidad del texto, esfuerzo”, ha asegurado Álvaro Marchesi, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y ex asesor gubernamental, quien propone la lectura como antídoto contra el individualismo y el aislamiento.

Tanto la lectura como el sistema educativo tienen como objetivos construir identidades tempranas del estudiante, desarrollar valores de ciudadanía locales y globales y alimentar las habilidades no cognitivas básicas. A mayor formación y lectura, mayor capacidad para automejorarse y estar preparado para los retos del mañana. Por eso desde Lectorin queremos promocionar la lectura entre los más pequeños desde el primer momento, ese en que están aprendiendo con sus cuentos y libros favoritos. Y lo hacemos regalándote sus grabaciones, un recuerdo para toda la vida.